ATRAPADO EN EL TIEMPO

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                                     ATRAPADO EN EL TIEMPO
 
 
 
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Día de la marmota. Jueves  ¡¡¡Riiiiiiiiinnnng!!! Suena el despertador. La radio dice lo mismo de todas las mañanas"Bien, excursionistas arriba, despertad" Esto no es el pequeño pueblo de Punxstawey en Pensilvania sino el barrio de Nervión.  Carlos Galbis y Luis Venegas se levantan como cada mañana. Ducha caliente y desayuno. Ambos cogen sus vehículos y realizan el mismo recorrido de todos los días que llevará al Guardián al centro penitenciario de Sevilla II y al Furtivo al cuartel militar del Copero. Saludan a la misma gente, realizan las mismas tareas, comen en el mismo sitio y una vez terminado el turno de trabajo regresan a sus hogares donde besan rutinariamente a sus compañeras. Pero lo bueno del Día de la marmota es que cae en jueves y estamos hablando de otra bendita rutina. Coger el coche, las bolsas con la compra y dirigirse por el mismo camino de siempre al barrio de los Remedios. Dar vueltas alrededor de Virgen de la Estrella cagándose en los muertos de todo el mundo porque no encuentran aparcamiento y respirar aliviados al conseguirlo. Caminar con dificultad por el peso de la carga hasta la entrada del local, soltar el lastre y accionar la persiana automática sin romperla (eso quiere decir que hay que abrir antes los cerrojos laterales como bien sabe Frigoman). Encender luces y llevar los alimentos al mostrador  de la cocina. Coger mandiles y preguntarse "dónde estarán los malditos pinches"(en este caso Yernaco y Madriles).Ponerlos a cortar lo que sea mientras ensucias los cacharros más grandes en venganza por la tardanza. Seguir el ritual de cocinero dándolo todo en los fogones hasta que llegue el momento de tocar la campana que indica a los diez comensales más el invitado Borja que han de sentarse a la mesa.
 
 
 
 
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Como todos los días de la marmota  pasan las mismas cosas de siempre, es el cumpleaños de Willy que se tomará unos bacardis para celebrarlo y esperará como siempre infructuosamente un final feliz, Tiralíneas se dedicará a engullir una Estrella Galicia, el Político contará uno (o varios) chistes, el Yernaco hablará de su Betis o el Guardián nos contará como se han portado sus muchachos en la trena esta semana.
 
Y nos sentaremos a la mesa y Luisito Furtivo nos volverá a sacar su exquisito pulpo con humus al pimentón de primer entrante mientras descorchamos unas botellitas de Viejo Mundo que ya está bien de cervecitas y Tío Pepe.
 
 
 
                                    pulpo
 
 
 
Después como siempre pone su foie de pato a la plancha con mermelada de naranja mientras esperamos que la puñetera marmota pronostique la duración del invierno. La verdad es que aquí en Sevilla  no nos hace falta mucha marmota. El invierno va a ser cortito si o si. Dentro de nada estamos otra vez en manga corta y dejándole a Endesa la mitad del sueldo en concepto de aire acondicionado.
 
 
 
                                     foie
 
 
Y nuevamente después de los entrantes del Furtivo llega el principal de Carlitos Guardián que es su tradicional y espectacular sopa de galeras y gambones y es que este chaval desde que fue al Cañabotas y vio la vitrina de pescados y mariscos no quiere otra cosa que no sean productos del mar.
 
 
 
                                     galera
 
 
Para terminar pondrá, una vez más, de postre su yogur griego con azúcar,canela y frutas deshidratadas que en este caso son mango,kiwi y naranja agria.
 
 
 
                                                 postre
 
 
 
 
Todos los asistentes se levantarán y pagarán religiosamente los quince euros que cuesta la cena. Mañana cuando suene el despertador y se active la radio volverá a ser jueves y Furtivo y Guardián entrarán en el bucle temporal en el que les toca ser cocineros otra vez. Lo bueno es que volveremos a probar sus magníficos platos. Dicen los católicos que el día de la marmota es lo más parecido al purgatorio...

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