COCINAR CON EL MORO

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                                     COCINAR CON EL MORO

 

        Ketama

 

 

Sala malecum. Malecum sala. Día de morería. De su alcazaba, más bien atalaya, sale Pepe el Moro cargado de viandas porque sabe que cualquier jueves un grupo de 13+3 omeyas, abasíes, almohades, almoravídes, o lo que sean, son capaces de reunirse para compartir experiencias gastronómicas.Y es que nuestro Pepe no podía vivir en otro sitio más moro que un lugar que se llama Jardín Atalaya. Ya el Corán habla de Yanna  que es un término que significa jardín y que es similar al paraíso donde residirán las almas libremente. Atalaya significa en árabe vigía y es una palabra que heredamos de la época de Al- Andalus.
 
El Moro es un alma libre, que campa a sus anchas por tierras rifeñas y lo mismo va de vigía en sus viajes y casualmente se interna en la región de Ketama (dicen que es su preferida),que visita las antiguas posesiones coloniales españolas de Tetuán y Larache o bien se va al desierto a meditar con su jaima y los camellos. Pero cuando anda por Ishbiliya le gusta ir cerquita de la Torre que mandó construir Abu I Ulá y que ahora se conoce como Torre del Oro porque allí se encuentra situado el emirato independiente de Al- Majad donde el ayuno no es obligatorio ni en Ramadán, aparte de que técnicamente comer sería legal porque sus miembros se reúnen a la puesta del sol, un lugar donde se puede probar cerdo y sus derivados y al que hay que peregrinar mucho más que a La Meca. De hecho individuos como Abderraman Bacardi o Yusuf I el Político peregrinan prácticamente todos los jueves sin excepción.
 
A nuestro Moro atalayero le gusta visitar a su colega el emir (o Monarca) Joaquín Al-Mutamid porque siempre trae novedades importantes en sus platos así que vienen junto a él un par de fieles servidores como Tariq, el Candidato y Yusuf I el Político, que no podían faltar a la cita. Eso sí,faltar no faltaron pero el profesor les puso retraso y además venían con las típicas excusas de los alumnos. Profesor no se va a creer lo que me ha pasado y ya luego van variando las versiones aunque las más habituales son que el autobús ha tenido un accidente (si fuera por lo que me cuentan Tussam estaría arruinada con las facturas del taller de mecánica), el atasco era infernal ( cuando tú has pasado por el mismo sitio y has visto que no había) o que el despertador no ha sonado (qué cabrón el despertador).Pues eso...
 
                                    eq
 
La cocina parece la medina de Fez. Abderraman Bacardi cocinando para el día siguiente y mucha morería entrando y saliendo y dando mucha caló al pobre Al- Mutamid que está un poco agobiadillo probablemente por su poca destreza en estas lides. En especial estuvieron graciosetes el amigo Mohamed Rasputín que entraba y salía como Pedro por su casa de la cocina y otros árabes que tocaban la campana o las pelotas del cocinero según el momento.
 
                                                                  willy
 
El uso del fruto seco es imprescindible en la cocina musulmana así que Joaquín Al Mutamid empieza su actuación con una ensalada de calabacín, anacardos, tomate seco, parmesano y albahaca. Certera elección del anacardo porque baja el colesterol, mantiene huesos y músculos en forma y encima es tranquilizante e inductor del sueño.
 
                                                 calabacin 2
 
Y más fruto seco en el segundo entrante con una novedad por estos lares, la nuez de macadamia. Con ella haremos una pasta que incorporaremos a unas sardinas de Asilah marinadas de forma casera. La composición se completará con unos bastones de endivias a la miel ,una base de berros y otra capita de salsa. Llamaremos a esta creación ensalada de sardinas a la pimienta. Los pinches (y el Moro) protestaron porque había que cortar las hojitas del berro de sus tallos. Si hubiera sido por ellos sus comeis la planta entera.
 
 
    pepe berro                  sardina
 
No podía faltar el mar en esta cena. Desde Tánger a Essaouira, kilómetros de aguas salvajes y virgenes ofreciéndonos sus maravillas. Pero Al Mutamid tiene sus manías y una de ellas es que le gusta la vieira por lo que a veces traspasa la frontera del Miño y se trae este molusco para presentarlo en carpaccio a los cítricos (lima, naranja y jengibre). 
 
 
                                   carpa
 
 
Y llega el turno de Pepe el Moro que le pide a su cuñado que le prepare un relajante del Rift para aliviar la tremenda tensión que le supone el plato que va a elaborar. Alá es grande y me imagino que por eso el Moro se ha traído ocho solomillos de cerdo para diecisiete personas. Le gusta todo a lo grande y el Cotsco es su mezquita particular. Está ahora pensándose si comprar un paquete de 1800 bridas que están tiradas de precio (20 euros).Según su amigo Abdalá Stoner si compras el paquete tienes bridas hasta que Alá te lleve al paraíso. Entre bridas y Ketamas prepara un solomillo de cerdo al horno con patata hervida y cebolla. Parece ser que a este Moro no le importa comer halufo...
 
 
                                        carne
 
Y volvemos al fruto seco en el postre con un biscuit o perfect de almendra en helado con sus obleas reglamentarias y que lleva harina, leche, nata y almíbar que han realizado los discípulos de Al Mutamid en la ciudad del sol o lo que es lo mismo Heliópolis. Postre muy elogiado por la concurrencia y cuya receta será colgada en la página web a petición popular.
 
 
                                  postre
 
Han faltado en el menú  cous cous, dátiles y otras fruslerías de la morería pero de poner el flus (uséase la pasta) no te libra nadie y nuestro emir Ibn Marqués Addabas ha dictado sentencia: quince pavos de vellón es la limosna que hay que dar por echar el ratito en este emirato independiente de Al-Majad.
 
Antes que los muecines se asomen a los minaretes y llamen a la oración nos volvemos a casa a ver si nos da tiempo a echar una cabezadita soñando con las siete vírgenes que nos esperan a cada uno en el paraíso...
 

 

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